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| ¿Que es el neotonalismo? Aunque muchos piensen que la música tonal es una cosa de siglos pasados, lo cierto es que se está muy lejos de haber sacado todas sus posibilidades. Eso nos lo indican estilos más modernos como el jazz, la música de cine, la étnica, el pop y el rock, la new age. Los tiempos cambian y el espectador gusta de probar cosas de actualidad. Nadie habla con pasión en un bar de las guerras carlistas o de Carlos V pero sí de los acontecimientos que están teniendo lugar en este momento en el mundo. La música clásica ha evolucionado poco en los últimos 70 años, y esa falta de evolución ha producido el alejamiento del público joven de las salas de conciertos. En cambio han avanzado aquellas músicas que se mueven con los cambios sociales. Ahora gusta el pop, el rock, el jazz, la música étnica, la del cine...porque avanza con la sociedad, evoluciona, cambia, se adapta a los gustos y a las demandas de los jóvenes. Hacia la mitad del siglo XX apareció la llamada música contemporánea, de base atonal, que en su momento fue una revolución. Existe una característica del sistema atonal y es que, al carecer, por definición, de centro de atracción o puntos de reposo, su estructura es menos flexible que la tonalidad y su uso en solitario puede producir modelos muy semejantes. Esta música, evolución de lo anteior, ha perdurado, empero, casi imperturbable durante 70 años convirtiéndose en un estilo más. La historia ha dado grandes maestros dentro de este género como la escuela de Viena (Arnold Schönberg, Anton Webern, etc.) y otros posteriores como lo son Stockhausen, Cage o Ligeti. Pasado este auge gran parte de esta música actual supone la repetición de modelos antiguos. A lo largo de todos los tiempos, la música clásica se nutrió de dos elementos fundamentales: la música religiosa (que era en su momento la música "seria") y la popular, y representaba la cúspide del sentir musical de todo el pueblo sin excepción. No había élites, los compositores escribían indistintamente música sacra y música de baile. Hoy en día también podría ser así de no ser porque ciertos compositores clásicos han dado deliberadamente la espalda al público y se han centrado en un modelo exclusivamente estocástico y sin un aporte realmente novedoso sobre lo ya escrito. Gran parte de esta música se realiza con instrumentos antiguos, otros investigan en tecnologías actuales, pero son menos numerosos. Inexplicablemente el mundo contemporáneo rechaza todo lo que recuerde a tonalidad, pero curiosamente continúa abrazando con pasión la tímbrica tradicional. Eso no implica que no siga habiendo obras de cálidad dentro de este estilo, pero no sirve para argumentar que el neotonalismo está anclado en el pasado, ya que en esos aspectos la música contemporánea también lo está. ¿Habrá algo después de lo estocástico? ¿cuál es el siguiente paso, o acaso la música ya se ha terminado con este último estilo? Nosotros creemos firmemente en un nuevo paradigma de fusión y eclecticismo donde tonalidad, modalidad, atonalismo y otros estilos puedan integrarse e interactuar, respetando rigurosamente que otras personas sigan con otros modelos. Nos hemos encontrado con que el mero hecho de que
haya compositores que usen la tonalidad despierta airadas reacciones
en ciertos sectores, cosa que no creemos adecuada ni lógica en
un mundo en donde debería primar la libertad de composición. Algunos
interpretan erróneamente que estamos diciendo que somos mejores
que nadie, y otros hacen todo lo posible para impedir que las
obras neotonales lleguen al público. Simplemente estamos probando
algo nuevo. Todo ello es fruto de la intolerancia, en ciertos
sectores, que suscita el retorno de la tonalidad. La integración
nuevamente de la tonalidad en el neotonalismo no pretende aislar
ni denigrar a nadie, simplemente trata de crear una música con
raíces en el pueblo, refundiendo todo aquello que es de actualidad
y creando esa obra de envergadura que es la música clásica, capaz
de atraer e interesar a todo tipo de público, sin desprecio ni
condena de cualquier recurso, sea tonal, modal, atonal o electrónico. |
